La llegada
Una sala cálida y tranquila. Te recuestas cómodamente en la camilla, sin necesidad de desvestirte, y cierras los ojos - respirar, soltar.
VIII · Energía y calma
Un momento solo para ti.
El Reiki es una práctica japonesa de relajación: te recuestas con total comodidad y sin necesidad de desvestirte mientras se imponen suavemente las manos. Sin presión, sin masaje - solo un espacio tranquilo que invita a la relajación y da una pausa a la mente ocupada.
El Ritual
Una sala cálida y tranquila. Te recuestas cómodamente en la camilla, sin necesidad de desvestirte, y cierras los ojos - respirar, soltar.
Las manos se posan suavemente en distintos puntos del cuerpo o justo por encima - sin presión, sin masaje, sin manipulación. La energía fluye hacia donde tu cuerpo más la necesita.
Durante la sesión, muchas personas sienten calor, un cosquilleo sutil o una calma profunda - cada persona lo vive a su manera. Al final queda tiempo para volver poco a poco.
De un vistazo
Información práctica
No necesitas traer nada ni saber nada - no hace falta desvestirse: simplemente te acomodas y dejas que suceda. Muchas personas describen después una sensación de ligereza, claridad interior y relajación profunda; el sueño también suele sentirse más reparador.
Suave y sin ninguna intervención sobre el cuerpo, el Reiki abre un espacio para parar, respirar y volver a ti. Puede acompañar y apoyar tratamientos médicos o terapéuticos, pero nunca los sustituye.